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- 0 – Índice
- 1 – Introducción
- 2 – Hacer fotos
- 2.01 – Manejo de la cámara
- 2.02 – Apertura de diafragma
- 2.03 – Distancia focal
- 2.04 – Tiempo de exposición
- 2.05 – Sensor y sensibilidad
- 2.06 – El objetivo
- 2.07 – Exposición (aquí está el quid)
- 2.08 – Modos de la cámara
- 2.09 – Medición de la luz
- 2.10 – Enfoque
- 2.11 – Profundidad de campo
- 2.12 – Distancia hiperfocal
- 2.13 – Enfoque selectivo
- 2.14 – Composición
- 2.15 – Orientación, proporción y reencuadre
- 2.16 – Ajuste de blancos
- 2.17 – El histograma
- 2.18 – Datos EXIF
- 2.19 – Raw
- 2.20 – Iluminación adicional: el flash
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Category Archive: Opinión
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Paliza a un fotoperiodista por ser testigo
Como fotógrafo y como ciudadano no tengo palabras para expresar cómo me enerva una situación como ésta. Es la segunda vez este año que veo en videos cómo un fotógrafo de prensa, identificado como tal, es agredido por las fuerzas de seguridad del estado. La primera en el desalojo de la plaza de Cataluña en Barcelona de un grupo de integrantes del 15M, y la segunda ayer mismo, en las calles de Madrid, aparentemente relacionado con las marchas láicas en contra de la visita del Papa.
Dejo un enlace a la noticia y el video en el que se ve lo ocurrido.
Indignante.
Los bajones fotográficos
Recientemente una ex-alumna me ha mandado un correo contandome que está en un momento de bajón, fotográficamente hablando. Esto es algo que suele ocurrir mucho, y las primeras veces que te enfrentas a ello suele ser muy duro y decepcionante. Además es cíclico. Con el tiempo uno aprende a darse cuenta que es normal, que es parte del proceso de evolución dentro de la fotografía, y aprende a vivirlo dentro de esa normalidad sin decepcionarse. Pero ello requiere una pequeña reflexión. Esto es lo que pretendo con estas líneas, ayudar a reflexionar a todas las personas que están así, y que vean que no son las únicas, y que es normal, que no hay que preocuparse.

“Últimamente no me gusta nada de lo que hago”. “No me siento inspirada y me desanimo al ver las fotos de otros, las veo fantásticas , no sé, no me gustan las mias”. “Me siento más comoda con la compacta que con la reflex”. Estas palabras son los síntomas habituales de estos bajones fotográficos. Dan ganas de vender todo tu equipo y dejarlo. ¡Pero no!
La fotografía es como una relación con una persona. Evoluciona, cambia, y en ocasiones te olvidas de qué te llevó a aficionarte. Hay fases de euforia, fases muy creativas, fases de bloqueo, de falta de ánimo, de aprendizaje.
Cuando uno empieza a aprender, todo es genial. Te das cuenta de la cantidad de cosas que puedes hacer, partes de una base en la que todo es descubrir, disfrutas increíblemente, y el proceso fotográfico es muy intuitivo y también institivo. Eso hace que sea muy divertido.
Poco a poco empiezas a aprender más y tratas de controlar mucho más el proceso creativo. La fotografía tiene muchas variables y herramientas y eso hace que controlarlas todas sea muy complicado. Es muy fácil bloquearse con tantas cosas. En esta fase dejamos de divertirnos tanto. Además, cuanto más sabemos más expectativas tenemos en nuestras fotos. Es fácil que eso nos decepcione, porque esperamos resultados que no obtenemos de forma inmediata. Para obtener esos resultados hay que relajarse y tratar de volver a divertirse, hay que rebajar expectativas y dar un paso atrás para poder dar otro adelante. Es importante entender que lo normal no es obtener resultados óptimos en un corto espacio de tiempo. Necesitamos meses o años para ir asimilando todos los conceptos y sobre todo para ser conscientes de usarlos en nuestras fotos. Así, debemos ver la fotografía como un continuo aprendizaje, en el cual abordar todos sus aspectos de forma gradual y no agobiarnos por no estar controlándolo todo. No pasa nada. Poco a poco y pasito a pasito. Si no somos conscientes de esto, nunca llegaremos a disfrutar la fotografía como lo hacíamos al principio.
¿Te has preguntado alguna vez por qué haces fotos? La mayoría de los aficionados hacen fotos para divertirse. Si un día te exiges tanto como para dejar de divertirte, entonces no harás buenas fotos, por mucho que cumplas los cánones de la composición, o por muy controlada que tengas la técnica. Si un día no te salen las fotos como a tí te gustan, lo mejor que puedes hacer es apagar la cámara y disfrutar del paseo. No todos los días estamos en las mismas condiciones. ¿No te pasa igual con el trabajo? Hay días que te levantas con energía y te apetece enfrentarte a todos los retos del mundo y otros te levantas y lo único que quieres es tirarte al sofá. En la fotografía pasa lo mismo.
Es normal ver las fotos de los demás como mejores. Las fotos de los demás son visiones distintas a las tuyas y es posible que a ti no se te ocurran. Por eso te pueden parecer más originales. Ellos verán tus fotos y les pasará lo mismo. No es bueno entrar en el juego de ver quien hace mejores fotos. Lo suyo sería entrar en el juego de ¿cuanto me divierto haciendo las fotos?.
También es normal mirar hacia atrás y ver tus antiguas fotos como peores. Eso significa que has evolucionado, que has progresado, y es genial.
En mis cursos enseño a la gente a salir del modo automático de las cámaras. En estos momentos de bajón existirá la tentación de volver al automático, o incluso coger la compacta. Pues bien, si eso te divierte más y si te hace sentir mejor, ¡adelante! Nadie te puede decir cómo hacer las cosas y cómo vivir tu afición. Eso sí, trata de ver las cosas con una visión amplia y positiva. No te cierres a volver a intentarlo más adelante. Pero haz las cosas de la forma que te sientas más agusto.
En estas fases de idas y venidas, de momentos de subidón y de bajón, podemos parar de hacer fotos durante un tiempo. No es malo. Es algo sano. Yo me he tirado meses enteros sin hacer fotos. La fotografía se vive de muchas formas diferentes, no sólo haciendo fotos. También se puede vivir yendo a exposiciones, leyendo libros, buceando en internet y sobre todo viendo muchas fotos. Puede parecer que esto no sirve, pero nada más lejos de la realidad. Estas fases de no hacer fotos son tiempos de siembra. Vamos alimentando nuestra cabecita, sembrando, educando nuestro ojo, motivándonos y disfrutando de la fotografía de múltiples formas. Con el tiempo, todo eso que hemos ido sembrando se notará en nuestras fotos. Cuando volvamos a coger nuestra cámara cosecharemos resultados, garantizado.
Si finalmente deja de gustarte la fotografía. No te sientas mal si decides dejarla. Al fin y al cabo ¿no lo haces por divertirte? Si no te divierte, si después de un tiempo sin hacer fotos no te pica volver a intentarlo, pues a otra cosa. No serías el primero. El gran fotógrafo Ramón Masats, puede ser un ejemplo. “Me vacié, ya no me divertía hacer fotografías”.
La fotografía es un largo camino, disfruta de él.
Etiquetas bajon, decepción, evolución, expectativas, fotografico, inseguridad, inspiración, progresar
Los jueces deciden qué fotos tienen altura creativa
Hace poco salió en los periódicos una noticia que me dejó helado. Resumiendo muy rápido. El fotógrafo Dany Virgili hace unas fotos para la empresa United Biscuits Iberia S.L. con su contrato correspondiente. United Biscuits Iberia S.L. hace uso de esas fotos fuera del plazo expuesto en dicho contrato y el fotógrafo les denuncia. El Tribunal Supremo Español falla a favor de United Biscuits Iberia S.L. alegando que “No están protegidas por el derecho de autor las meras fotografías que carecen de la creatividad suficiente para que puedan ser consideradas una obra fotográfica, que requiere una mínima altura creativa.”
Esta frase remueve todo en mi cabeza y me deja literalmente en el sitio. Yo ya me quejaba de que en la web de Cuarto Milenio usasen una foto mía sin permiso. Imagínate que denuncio y luego el juez me dice con palabras bonitas que como mi foto es chusca, una mera fotografía de vacaciones, cualquiera tiene el derecho de decidir el uso que puede darle. Entonces ¿dónde quedan ahora los derechos de autor?

Nadie tiene derecho, excepto el autor, de decidir qué se hace con las fotos que él mismo ha hecho, lógicamente con matices. Tampoco esto supone que el fotógrafo pueda hacer uso libremente de sus fotos sin tener en cuenta las personas que aparecen en ellas, especialmente si aparecen menores o desnudos. Y precisamente por eso los fotógrafos hacen contratos a sus clientes en los que esto queda muy claro, todo por escrito.
Y lo que yo me pregunto es ¿dispone el Tribunal Supremo de herramientas, conocimiento fotográfico o altura creativa como para valorar fotografías y decidir si son artísticas o no? ¿Con qué criterio? ¿No es el arte suficientemente subjetivo como para no poder decidir esto de una forma objetiva? Lo que para unos puede ser arte para otros no. Es algo que viene discutiéndose desde que el arte existe.
Y me sigo preguntando ¿Qué tiene que ver el arte con el uso comercial de unas fotos que ha creado un fotógrafo al que se le ha pagado por un trabajo? Las fotos podrían ser las peores del mundo, no ser artísticas. ¿No daría eso igual? ¿No tiene el fotógrafo el derecho de decidir el uso que se le dan?
¿Supone esto el fin de la fotografía comercial sin fines artísticos? Veo además que no soy el único que se hace estas preguntas, y es que a cualquier fotógrafo esto nos remueve por dentro. Dejo un enlace a un artículo que habla de esto y con el cual coincido al 100%. Creo que es un análisis muy acertado. En este otro artículo también llegan a conclusiones parecidas.
Fotografía de caza humana
Siempre he pensado que para hacer buenas fotos en la calle, sobre todo buenos retratos, se necesita un elemento muy importante. No es ningún aparato ni accesorio que se compre en ninguna tienda. Sencillamente lo que se necesita es valentía. Personalmente pienso que las fotos “robadas” con un teleobjetivo a la distancia son fotos de espectador, de un espectador que no se moja o que no tiene la suficiente valentía para acercarse y sentir más de cerca a las personas. A menudo estas fotos no me dicen nada, salvo contadas excepciones. Admito que no tengo lo que hay que tener para hacer esos buenos retratos urbanos y que me cuesta mucho superar esa barrera. Hay que estar hecho de una pasta especial para acercarse. Pero bien, imaginemos que tenemos el valor para acercarnos. Las personas no muerden, bueno… no todas.

Tenemos dos opciones. Una es acercarnos y hablar. Pero ¿qué decir?
“Hola… mira… es que te estaba viendo a la distancia, y verás… es que me gusta tu aspecto extraño. Tienes un peinado peculiar, no sé… te da un aspecto muy cool” ¿Muy cool? ¿He podido decir eso? Uy, mal, voy muy mal. Todo sea dicho, ésta es una conversación que hay en mi imaginación. Gracias a Dios nunca le he dicho a nadie que es muy cool.
Hay personas con un gran don de gentes. Envidio a esas personas que son capaces de acercarse a cualquiera y preguntarles cualquier cosa, que son capaces de empatizar con los demás y finalmente hacer que la persona se sienta cómoda como para sacarles una foto. Eso es muy difícil y para mí es lo que más mérito tiene.

La otra opción es sencillamente echarle morro. Acercarte a las personas, disparar y seguir caminando, sin darles tiempo a procesar que les acaban de hacer una foto. Te tacharán de loco, seguro, te mirarán raro, e incluso te tocará correr en alguna ocasión. Las fotos obtenidas de esta forma serán diferentes a cualquier otra foto. Como referente de este tipo de fotografía encontramos al fotógrafo de la agencia Magnum Bruce Gilden.
Alucino por cómo trabaja. Este señor va por la calle con una cámara y ¡un flash! en mano, disparando al personal a bocajarro y cuando menos te lo espera ya te ha hecho una foto. Los resultados obtenidos serán totalmente diferentes, lógicamente, que si te paras y preguntas. Creo que el truco está en seguir andando, y no dar opción a la gente a pararse a pensar.
Etiquetas bruce, callejera, fotografia, gilden, new york, nueva york, photography, street
Te han regalado una reflex ¿y ahora qué?
Lo que tiene Papa Noel y los Reyes Magos es que a veces son muy generosos, y en ocasiones incluso regalan cámaras reflex. Es sin duda uno de los mejores regalos para los que nos pica el gusanillo de la imagen. Desembalamos la caja, sacamos la cámara y resoplamos, ¡todos resoplamos!. Ufff, ¡qué maravilla! “La de fotos que voy yo a hacer con esto” (pensamiento positivo).

Tanto botón y tanta opción nos abruma. El manual de la cámara se nos pone cuesta arriba. Empieza a hablar de cosas que no entendemos como el tiempo de exposición o la apertura de diafragma. (más…)
Etiquetas aprender, blog, blogs, cámara, Curso, digital, foros, fotografia, reflex, thewebfoto
Nos vamos de vacaciones
Pues sí, literalmente, nos vamos de vacaciones. La Gran Manzana nos espera, así que volveré con unas bastantes fotos, espero. Nos vemos a la vuelta.
Etiquetas vacaciones
Me vacié, ya no me divertía hacer fotografías
“Me vacié, ya no me divertía hacer fotografías” – Ramón Masats
Palabras de uno de los grandes de la fotografía española.

Hace unos días leí un interesantisimo artículo en El Mundo que me hizo pensar. En él, el fotógrafo Ramón Masats, premio nacional de fotografía de 2004, decía haberse cansado de la fotografía. Ha decidido dejarla del todo, y centrarse en otras cosas.
Etiquetas fotografia, fotógrafo, masats, ramon
Consejos para organizar una exposición fotográfica
Hace 3 años preparé mi primera exposición, Look Right, una colección de fotos de Londres. Os podéis imaginar con la ilusión que uno prepara su primera exposición en solitario. Aunque la experiencia fue muy satisfactoria creo que he aprendido de algunos de mis errores. Los comparto por si a alguien le puede resultar útil.
Primero acordé con el local donde exponía, un pub muy chulo de Cáceres, el número de fotos (11) y el tamaño de estas, en función de las paredes y del presupuesto, que fue 50×75 cm. en mi caso. Hay que definir fechas y demás condiciones con el local. Una de las condiciones fue que éste se quedaba una foto a elegir, pagando por ella. El bar daba un pequeño aperitivo, bebida y unos canapés, el día de la inauguración. Una cosa que hice mal fue no estudiar bien la luz del local. El dueño del local me dijo que tenía buenas luces y yo me fié sin probarlas. Pero no era cierto y las fotos se veían regular porque no tenían iluminación apropiada. Las fotos quedaban un poco oscuras. Estudia muy bien la luz del local y asegúrate de que es buena. Aclara también cómo tendrás que fijar las fotos a la pared. Puede que vayan colgadas con hilos o de alguna forma que no hayas previsto.
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